A lo largo de los últimos artículos fuimos desarmando, uno por uno, los costos que una pyme suele pasar por alto: el flete real (no solo la tarifa cotizada), los aranceles calculados sobre el valor CIF, el espacio de contenedor que se paga aunque no se use, el tipo de cambio que se mueve entre la cotización y el cobro.
El problema es que hasta ahora había que sumar todo eso a mano, artículo por artículo. Ya no: armamos dos herramientas nuevas que juntan todas esas piezas en un solo cálculo.
El primer número que necesitás: tu costo real puesto en destino
Cuando importás, el precio que negociás con tu proveedor (FOB) es apenas el punto de partida. Como repasamos en el artículo sobre aranceles, el arancel no se calcula sobre ese precio — se calcula sobre el valor CIF, que ya incluye flete y seguro. A eso hay que sumarle gastos de origen, gastos de destino, y transporte interno hasta tu depósito.
El resultado de sumar todo eso se llama Landed Cost — el costo total real de tener esa mercadería en tu depósito, lista para vender. Es, casi siempre, bastante más alto que el precio de fábrica que originalmente viste en la cotización.
Con la calculadora de Costo Total de Importación cargás el valor FOB, el flete, el seguro, la tasa arancelaria estimada y los gastos adicionales, y te devuelve el costo real por unidad — más el porcentaje exacto que representa todo lo que no es el precio del producto. En la mayoría de los casos, ese «sobrecosto» sorprende a quien lo calcula por primera vez.
El segundo número: si con ese costo, tu negocio es rentable
Tener el costo real es el primer paso. El segundo es contestar la pregunta que realmente importa: con ese costo, ¿tu precio de venta te deja margen de verdad?
Acá es donde entra la calculadora de Rentabilidad, que armamos para que sirva tanto si estás exportando (tu costo es de producción, tu venta es al exterior) como si estás importando (tu costo es justamente ese Landed Cost que calculaste antes, tu venta es en tu mercado local).
Con tu precio de venta, tu costo total por unidad, y tus costos fijos, la herramienta te muestra:
- Margen por unidad y en porcentaje — el número real, no el que se calcula restando solo el precio de fábrica.
- Punto de equilibrio — cuántas unidades necesitás vender para cubrir tus costos fijos antes de empezar a ganar.
- Sensibilidad al tipo de cambio — como vimos en nuestro artículo sobre cómo el tipo de cambio afecta tu margen, si tus costos están en tu moneda local pero vendés en dólares, un movimiento cambiario entre la cotización y el cobro cambia tu margen real. La herramienta simula tres escenarios (devaluación, actual, apreciación) para que veas el rango posible antes de comprometerte a un precio.
Cómo se conectan las dos
El flujo pensado es este: si importás, primero calculás tu Costo Total de Importación con la primera herramienta. Ese resultado — el costo real por unidad, ya con flete, aranceles y todo lo demás — es exactamente el número que cargás como «costo» en la calculadora de Rentabilidad, en modo importación.
Si exportás, el camino es más directo: cargás tu costo de producción y tu precio de venta al exterior directamente en la calculadora de Rentabilidad, sumando el flete que ya podés estimar con el estimador de fletes.
En ambos casos, el objetivo es el mismo: dejar de calcular el margen «a ojo» con el precio de fábrica, y empezar a trabajar con el número real — el que incluye todo lo que durante meses venimos mostrando que se suele pasar por alto.
¿Ya calculaste tu Landed Cost o tu margen real con las nuevas herramientas? Contanos qué te sorprendió del resultado, o escribinos a contacto@kargoit.com.